La vida de Alelie es sencilla: camarera de un café parisino. Colecciona billetes con mensajes y arma pequeñas historias con ellos. Su dinero le alcanzaría para comprar un departamento con vistas a la torre Eiffel, pero no, ella prefiere dejar volar su imaginación. Es por eso que Jaques la tiene como su musa. Antes de viajar a Tokyo, él pasaba diariamente a tomarse un café para admirarla. Ambos tenían un coqueteo casi imperceptible, pero comprensible en su mundo de incomprendidos. Alelie ha sido la inspiración para varios artistas, pero ella no lo sabe y no ha cobrado derechos. Alelie servirá cafés hasta que muera de viejita.
Alelie tiene cara de ser adorable. Y cuidado, que ser camarera de un café puede no ser tan sencillo como se cree. Además, en su trabajo de seguro deb escuchar muchas historias todos los días, y vaya a saber uno qué mensajes tiene guardados entre sus billetes. Creo que Alelie sabe más de lo que parece.
Alelie hace historias mientras camina a la barra a ordenar lo que el cliente le dice, regresa con la orden servida y cae la charola,ella dejó de hilar el final de su historia, puede ser la caida de la bandeja, puede ser un "gracias", puede ser un "yo no pedí ésto". Siempre se detiene a tratar de finalizar su cantaleta, siempre comienza otra y no termina la anterior.
7 comentarios:
Alelie tiene cara de ser adorable. Y cuidado, que ser camarera de un café puede no ser tan sencillo como se cree.
Además, en su trabajo de seguro deb escuchar muchas historias todos los días, y vaya a saber uno qué mensajes tiene guardados entre sus billetes. Creo que Alelie sabe más de lo que parece.
yo quiero un café
SIN AZúCAR....
mi querida Aleie.!!
M:
Alelì es encantadora,se parece a una amiga que tengo pero que tiene el pelo rojizo.
Y claro, para q comprarse un depto con vista a la torre eiffel si ya trabaja todo el dia con vista a la torre
plagio de Amelie?
jeje
Alelie hace historias mientras camina a la barra a ordenar lo que el cliente le dice, regresa con la orden servida y cae la charola,ella dejó de hilar el final de su historia, puede ser la caida de la bandeja, puede ser un "gracias", puede ser un "yo no pedí ésto".
Siempre se detiene a tratar de finalizar su cantaleta, siempre comienza otra y no termina la anterior.
Alelie sonrie cuando recoge la propina, un billete con mensaje que completa una historia creada con otros. Nunca supo que era para ella.
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