Giuseppe era matón de una mafia italiana. Harto de los oscuros negocios decidió dar rienda suelta a su pasión, la ilustración infantil. Para comenzar una nueva vida emigró a Chile, trayendo únicamente su maravilloso portafolio. Lamentablemente se equivocó de destino y tras presentarse sin suerte en numerosas editoriales, tuvo que regresar a su antiguo oficio. Luego de meter a Don Nicolás en la bolsa y entregarlo a su cliente, se encerró por 10 días a escribir e ilustrar un bello cuento: “¿Quién se robó a Santa?”. El cuento sería enviado a un concurso internacional y ganaría el millonario premio. Las Editoriales Chilenas se arrepentirían por el resto de sus días.
Es lo que siempre pasa... Ilustradores talentosos que se tienen que dedicar a secuestrar viejos disfrazados de Santa Claus (Papá Noel por estos pagos)... Lo que es el tercer mundo...
En general, todo lo aartístico no tiene mucho futuro en Latinoamerica, o sea, con suerte pescan a los genios artísticos siempre y cuando ya se han llevado un nobel o algo parecido.
En fin, mientras se sea feliz. Yo espero algún día vivir de lo que escribo o dibujo. Pero, para eso falta todavía.
4 comentarios:
Es lo que siempre pasa... Ilustradores talentosos que se tienen que dedicar a secuestrar viejos disfrazados de Santa Claus (Papá Noel por estos pagos)... Lo que es el tercer mundo...
Asi esta la cosa. Pero hay que trabajar secuestrando viejos para comprar lapices con punta.
En general, todo lo aartístico no tiene mucho futuro en Latinoamerica, o sea, con suerte pescan a los genios artísticos siempre y cuando ya se han llevado un nobel o algo parecido.
En fin, mientras se sea feliz. Yo espero algún día vivir de lo que escribo o dibujo. Pero, para eso falta todavía.
¡Saludos!
uff quede con ganas de leer Quien se robo a Santa? , la ciudad en el fondo quedo muy bakan
saludos
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